Jugadores a tener en cuenta en tu fantasy que no puedes dejar pasar y tienes que fichar YA. Con valores no muy altos jugadores que pueden explotar y subir su valor antes de empezar la temporada 26/27.
Jugadores que fichar en tu Fantasy
Abde Rebbach (Alavés): El extremo argelino destaca por su desborde en el uno contra uno, promediando más de 2,5 regates cada 90 minutos y generando un volumen elevado de centros al área. Su capacidad para desequilibrar saliendo desde el banquillo o arrancando de titular aporta un perfil incisivo clave para el ataque babazorro.
Peio Canales (Athletic Club): La gran joya de Lezama en la mediapunta cuenta con una visión privilegiada, registrando un alto porcentaje de pases clave en el último tercio. Su madurez táctica para filtrar balones entre líneas le otorgará minutos cruciales en el esquema de rotación rojiblanco.
Rodrigo Mendoza (Atlético de Madrid): Mediocentro de perfil moderno que combina recorrido físico y precisión en la salida de balón, promediando casi 7 recuperaciones por encuentro y un notable acierto en balones largos. Su polivalencia táctica encaja a la perfección en la intensidad defensiva y dinamismo requeridos por el Cholo Simeone.
Hamza Abdelkarim (FC Barcelona): Promesa atacante formada en La Masia con un promedio goleador destacado en etapas juveniles y una gran habilidad para actuar en espacios reducidos. Su excelente toma de decisiones cerca del área rival lo convierte en una opción de refresco ofensivo muy cotizada para la rotación del primer equipo.
Fran García (Real Betis): Lateral izquierdo de enorme despliegue físico capaz de recorrer la banda de forma constante, promediando más de 3 centros con peligro por partido y un alto rendimiento en duelos defensivos. Su proyección ofensiva potenciará el juego asociativo por bandas del conjunto verdiblanco.
Álvaro Núñez (Celta de Vigo): Lateral derecho de gran regularidad que aporta equilibrio defensivo y una notable contribución en ataque, sumando múltiples asistencias en campañas recientes mediante centros medidos. Promedia más de 2 robos por encuentro y ofrece máxima fiabilidad en la salida limpia desde atrás.
Luismi Cruz (Deportivo de La Coruña): Atacante zurdo diferencial de un guante en la bota, especialista en balón parado y en generar más de 2 ocasiones claras por partido. Su capacidad para salir hacia dentro y golpear a puerta le otorga un peso directo en ataque.
Matías Dituro (Elche CF): Guardameta de enorme experiencia bajo palos que mantiene un porcentaje de paradas superior al 75% y destaca por su solvencia en el juego aéreo. Su precisión en el pase largo supera el 60% de acierto, convirtiéndolo en el primer organizador del equipo desde el área propia.
Álex Calatrava (RCDE Espanyol): Extremo imaginativo con gran capacidad para la conducción directa y la generación de juego, acumulando registros destacados en asistencias e internadas en el área rival. Su temple para definir en el uno contra uno le asegurará un rol protagonista en la zona de creación perica.
Zaid Romero (Getafe CF): Defensor central contundente en el juego aéreo con un promedio cercano al 70% de duelos defensivos ganados y una gran contundencia en las marcas individuales. Su envergadura y potencia física encajan al milímetro con la identidad táctica de rigidez defensiva del club azulón.
Ander Olasagasti (Levante UD): Centrocampista con gran despliegue box-to-box que aporta equilibrio, robando más de 5 balones por partido y distribuyendo con un acierto que ronda el 88%. Su capacidad para incorporarse desde segunda línea al remate lo convierte en un perfil completo e idóneo para el medio campo.
David Larrubia (Málaga CF): Talentoso mediapunta caracterizado por su agilidad para zafarse de marcas en espacios reducidos y una media superior a 2 pases clave por encuentro. Su verticalidad y finura en el último pase resultan vitales para desatascar partidos cerrados en el apartado ofensivo.
Raúl Moro (CA Osasuna): Extremo puro de eléctrica aceleración que promedia más de 3 regates con éxito por partido, generando constante peligro por el flanco exterior. Su capacidad para ganar la línea de fondo y dar el pase de la muerte encaja muy bien con el estilo de centros y rematadores del conjunto rojillo.
Íñigo Vicente (Racing de Santander): Uno de los grandes canalizadores de juego de la categoría, liderando de forma constante las métricas de asistencias esperadas (xA) y pases entre líneas de su equipo. Su precisión a balón parado y visión global lo consolidan como el eje creativo absoluto de las transiciones ofensivas.
Sergio Camello (Rayo Vallecano): Delantero de gran movilidad y presión incansable en la primera línea, que promedia un alto índice de recuperaciones en campo contrario y excelente eficacia en disparos a puerta. Su habilidad para desmarcarse y arrastrar marcas libera espacios vitales para la llegada de la segunda línea.
Carlos Espí (Real Madrid): Ariete de gran envergadura y potencia rematadora que destaca por su eficacia en el área, registrando un alto porcentaje de conversión de cara a puerta. Su dominio del juego de espaldas y capacidad para fijar centrales lo convierten en una amenaza letal en jugadas de estrategia.
Orri Óskarsson (Real Sociedad): Delantero centro de gran olfato goleador y referencia de área, con una frecuencia anotadora muy elevada por minutos disputados en su trayectoria reciente. Su agresividad en el remate al primer toque y potencia en el desmarque aportarán la contundencia que busca el ataque txuri-urdin.
Andrés Castrín (Sevilla FC): Central joven de sobria colocación y fortaleza física, especialista en interceptar balones defensivos y ganar duelos divididos a ras de suelo. Su compostura para sacar la pelota jugada bajo presión le permite asentarse como una pieza de gran proyección defensiva.
Ryunosuke Sato (Valencia CF): Volante ofensivo de notable agilidad técnica, gran frecuencia de apoyo e inteligencia para posicionarse entre líneas. Su precisión en el pase en corto y rapidez en la toma de decisiones aportan una frescura creativa ideal para dinamizar el ataque che.
Carlos Maciá (Villarreal CF): Centrocampista organizador con un criterio exquisito para marcar el ritmo de juego, rozando el 90% de precisión en pases de distribución. Su lectura de partido para interceptar balones y dar continuidad a la posesión encaja con la filosofía de toque del conjunto amarillo.

